El tren eléctrico es quizás la ruta que más he tomado en la vida. No voy a desestimar al 636 que se iba y regresaba en diferentes etapas de lo que he vivido hasta ahora. Pero, dándole el plus de que es hasta cierto punto más seguro, me gusta más tomar el tren por la noche. Es diferente la atmósfera que se puede sentir. En un instante las personas comienzan a acumularse en el andén, todo es conversaciones de fondo, risas, miradas que buscan lo que sea en el túnel, luces de pantallas de celular, otros leyendo libros... En fin, un conjunto de actividades que forma una pequeña sociedad. En el vagón suelo pensar en que hay muchas cosas pasando por la mente de cada una de esas personas. Algunas serán tonterías, otras algo importante. Son escenografía que acompaña mi trayecto y del mismo modo, yo soy la escenografía para cada uno de ellos. Hablando del tren en general, lleva una carga de gente a través del túnel y luego de unos segundos, las vías quedan solas. Es extraño pensar en...
Blog con impresiones y reflexiones de libros, películas, música o videojuegos. Soy Jorge Chávez Colmenares, estudié Letras por gusto y música porque no sabía hacer nada mejor.