Esta entrada no pretendo sea larga. Sólo era para comentar esas cosas extrañas pero divertidas que tiene la música: En el recital para finalizar el 2do año en la escuela de música del Instituto Cultural Cabañas, voy a presentar dos preludios de Bach. Las piezas en sí son divertidas, y como me comenta mi maestro, te ponen cierto reto aunque sean cortas (a lo mucho dos páginas). A diferencia de métodos como Beyer o Hanon, en los que resulta excelente el modo en que te hacen predecir las notas siguientes, estos preludios de repente me dejaban perdido en el tiempo. Explico: había pasajes en los que aunque yo estuviera leyendo las notas para ambas manos, mis dedos no se movían. Es a lo que yo llamo que el cerebro se queda trabajando o experimentando "dificultades técnicas" en lo que resuelve cómo es que vas a realizar la ejecución. La misma situación me pasó en la segunda parte del preludio 1 para el clave bien temperado. En la primera parte vas intuyendo por la a...
Blog con impresiones y reflexiones de libros, películas, música o videojuegos. Soy Jorge Chávez Colmenares, estudié Letras por gusto y música porque no sabía hacer nada mejor.